Conocedores de los recursos naturales
de la zona, los establecimientos hosteleros del concejo
están ofreciendo nuevos paquetes turísticos
en los que se incluye la contemplación de los venados
durante la berrea.
TODO
UN ESPECTÁCULO
Son las 5.30 h. de la mañana, y
un despertador avisa que ya es la hora de levantarse.
Nos espera una interesante jornada, en la cual podemos
asistir a uno de los espectáculos de la naturaleza
asturiana: la berrea del venado. Se denomina así
a la época de celo de los venados. Los machos entonces
apenas se ocupan de la alimentación y dedican la
mayor parte de su tiempo a la actividad sexual. Generalmente
el celo tiene lugar en los meses de septiembre a octubre
y es cuando el macho brama para llamar la atención
de las hembras, produciendo un sonido característico.
El día promete ser largo, así que después
de desayunar, se inicia la marcha hacia el lugar indicado
donde se prevé que tenga lugar este acontecimiento
faunístico. Con un guía y en un coche todo
terreno nos adentramos por estos parajes hasta un punto
determinado. A partir de ahí y durante una media
hora el trayecto se continuará a pie hasta el lugar
donde se encuentran los venados. Allí permaneceremos
a una distancia prudencial para no ser vistos por estos
y poder contemplar este espectáculo natural. Es
conveniente ir provisto de calzado y ropa adecuada para
la ocasión. Dentro de la oferta turística
se suele ofrecer también un picnic a los visitantes.
El regreso se puede realizar de análoga forma,
o bien hacerlo caminando todo el trayecto hasta el alojamiento,
que es otra manera de disfrutar del entorno natural. El
factor más importante para poder disfrutar de la
jornada es la climatología-: si el tiempo no es
óptimo, la berrea sólo se puede escuhar,
debido a que no hay suficiente visibilidad. Si el tiempo
es bueno permite contemplarla en toda su magnitud. Hoy
día la berrea está teniendo mucho atractivo
turístico y es habitual encontrarse a gente que
cuando oscurece se queda por la zona de las cabañas
para no perderse el espectáculo incluso durante
la noche. Es algo impactante visualmente, aunque también
lo es el simple hecho de oír los impresionantes
bramidos que emiten estos animales.
FUENTE: REVISTA FUSIÓN
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